Un olor fétido y el humo que despedía un vehículo fue la alerta que tomaron habitantes de la comunidad la Laborcita para percatarse de nuevamente la zona había sido elegida como tiradero de cadáveres.

El horror y temor de los habitantes es inevitable no verlo, cuando se les preguntó del hecho, unos hacen como que no saben de qué se les habla, otros hablan poco, y otros de plano evitan tocar el tema, y decir que no saben nada.

La presencia policiaca en la zona es visible, ocurrió algo grave, luego ven pasar al personal del Servicio Médico Forense (Semefo), y su temor sube de nivel. ¡Ahora que paso!, en una de las zonas campiranas de la ciudad de León, donde debiera estar tranquilo y lejos de hechos violentos.

MUERTOS

Un hombre pasó por este camino poco transitado, se ve por la maleza que se ha acumulado por el tiempo.

El olor era insoportable en el sitio, y llevándose la mano a boca se asoma para ver de dónde viene, puede ver una unidad que se consume casi en su totalidad a unos metros.

El morbo trabaja en su mente y decide asomarse tomando precauciones de no entorpecer la escena del crimen. No puede creer lo que ha visto, tres cráneos ardiendo y huesos consumiéndose como si se tratase de carbón.

El fuego es casi nulo, sólo queda un poco de los cuerpos de lo que pueden ser tres hombres de mediana estatura y complexión.

El horror consume su piel y se retira de inmediato del sitio, habla a los números de emergencia, pero se le complica ubicar a los cuerpos policiacos.

Las operadoras le interrogan pero aún no se recupera del susto, se culpa por haberse asomado y ver tal escenario del crimen.

Pronto regresa a casa y nuevamente llama a la central de emergencia, es casi imposible comer después de haber visto esos hombres terminar de esa manera y ser él testigo de tal acontecimiento que nunca podrá borrar de su mente.

Desde su vivienda ve como suben primero las unidades de policía municipal, quienes acordonan la escena del crimen, y posteriormente los peritos del Servicio Médico Forese (Semefo), quienes levantan lo poco que queda de los cadáveres que se localizan en el interior de una camioneta, luego ve como poco a poco se retiran del sitio del cual nunca podrá transitar de manera tranquilo.

 

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