Sufren discriminación trabajadoras domésticas

El vínculo familiar que las trabajadoras domésticas desarrollan no permiten en algún momento dado que exijan sus derechos principalmente a los que tienen derecho como a la salud, crear una antigüedad, vivienda; no obstante tampoco las trabajadoras saben de sus derechos.

María Asunción “N”, tiene 27 años trabajando como empleada doméstica, no se casó, no tiene hijos, pero adoptó a los hijos de sus patrones como suyos.

“La niña tenía meses cuando yo la comencé a cuidar, ahora tiene ya 15 años, yo las quiero a las tres como mis hijas”, refirió la mujer.

La mujer narró que la muerte de su padre las obligó a ella y a sus dos hermanas a salir de su rancho, San Pedro de Almoloya, en el municipio de San Felipe.

“En el rancho no podíamos mantenernos, de que íbamos a trabajar, por eso me vine a la ciudad. Nunca regrese a mi tierra”, manifestó.

La trabajadora del hogar, dijo que aunque sus patrones le dan aguinaldos de fin de año, nunca a tenido Seguro Social (IMSS), y hace unos años se afilió al Seguro Popular.

PROPUESTA

La doméstica vio con buenos ojos que el gobierno federal exija a los patrones les proporcionen seguro social a sus empleadas.

“Escuche en la televisión, pues lo veo bien, en los 27 años que he trabajado nunca he tenido”, apuntó.

María Asunción dijo que le gusta su trabajo, y que ha tenido suerte con sus patronas, porque la tratan bien, a diferencia de algunas que excluyen y hacen diferencias de clases a las “muchachas”.

“A mi me han tratado muy bien, también me pagan bien, pero no todas las patrones son iguales”, apuntó.

SEGUNDO CASO

Raquel no tiene la misma suerte que Asunción, ya que la mujer toma poco agua y alimentos para evitar ir al baño, ya que los padrones no quieren que defeque en su vivienda.

“Yo me llevo mi comida porque es todo el día, pero no como mucho porque la señora no quiere que haga en su baño. En una ocasión me enferme del estomago y no aguante, fui al baño, y la patrona me hizo que lavara el baño con cloro. Me regaño mucho, la verdad me sentí muy mal, me hizo sentir como si tuviera alguna enfermedad contagiosa o algo así”, refirió.

La mujer sigue trabajando en la vivienda ya que dice tiene mucha necesidad.

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