Ciudad de México (15 febrero 2026).- Un atroz hecho conmocionó a la sociedad chilena al conocerse el caso de un reo que asesinó a su compañero de celda y habría cometido canibalismo en su contra, al interior de la cárcel de La Serena.
Jefe, lo maté. Esas fueron las tres palabras que, con entonación glacial, le dijo Manuel Ignacio Fuentes, de 21 años de edad y preso por robo agravado, al guardia de la prisión. Dentro de la celda estaba el cuerpo sin vida de otro ladrón, Felipe Sepúlveda, de 26 años, sin un ojo, una mano, una oreja y con mordidas en el cuello.
De acuerdo con la declaración realizada por el presunto homicida y caníbal, todo comenzó como una reyerta, en la que habría asesinado a su compañero en defensa propia con un arma blanca que tenía escondida.
“En horas de la noche, este interno se abalanza sobre mí con un arma blanca. Yo igual tenía una y lo agredí primero antes de que él me agrediera, esquivando la puñalada
“La puñalada se la pegué en el cuello y empezó a convulsionar. Ahí le empecé a tomar los signos en el cuello y el corazón y noté que estaba muerto. Solo voy a decir que fue en mi defensa”, declaró el reo según fuentes oficiales.
Las cosas no quedarían allí. Durante la madrugada, Fuentes comenzaría a sentir una desesperación que lo llevó a cometer el atroz acto que dejó sorprendida a la sociedad chilena: comenzó a comerse a su víctima.
“Comencé a desesperarme por lo que había hecho y comencé a comer parte de su cuerpo. Le quité un ojo y me lo comí, al igual que un pedazo de su mano y el cuello. Luego de eso me comí una oreja. Al pasar el rato lo tapé y me dormí a su lado. En la mañana, el funcionario, al habilitar la celda, se dio cuenta de lo que había hecho”, detalló.
Presunto homicida padecería una enfermedad mental
De acuerdo con declaraciones oficiales retomadas por medios locales, Fuentes tiene un largo historial de desencuentros con la autoridad. Aunque fue detenido en 2022 por un asalto con violencia, escapó de prisión en 2023, año en el que fue recapturado, lo que provocó su cambio de penal.
Su padre, Manuel Fuentes, detalló que su hijo necesita medicación psiquiátrica que no le ha sido suministrada. En su familia son recurrentes los casos de esquizofrenia, por lo que no descarta que el ataque haya sucedido en un episodio psicótico.
A ello se suma el testimonio de la novia del reo, Ashley San Martín, quien notó un deterioro progresivo de la salud mental de su pareja, al grado de alucinar con un hombre en traje oscuro que lo seguía a todas partes.
Durante su internamiento, el presunto asesino, conocido también como Chico Ignacio, acumuló reportes por peleas y posesión de armas blancas, como con la que segó la vida de su compañero de celda.
En tanto, Paola Martínez, madre de Chico, se dirigió a la familia del hombre asesinado para pedir perdón a nombre de su hijo por el horrible crimen cometido al interior del presidio chileno.
«Con la mano en el corazón, les pido mil disculpas y perdón por lo que pasó con Manuel. Sé que no tiene perdón, pero sé que mi hijo no lo quiso hacer y tiene que haber los motivos suficientes, que obviamente tendrán que aclararse”, dijo Martínez.


