Washington y Nueva York (5 mayo 2026).- El secretario de Estado Marco Rubio confirmó hoy que la política estadunidense hacia Cuba está en la agenda de su reunión programada como el Papa en Roma este jueves y reiteró que la isla representa una amenaza a Estados Unidos, mientras que por otro lado algunos legisladores expresaron temores de que el gobierno de Donald Trump podría estar preparándose para derrocar el gobierno en La Habana.
En un conferencia de prensa dedicada más que nada a los asuntos de Medio Oriente, el canciller cubanoestadunidense negó que su país haya aplicado un embargo contra envíos de petróleo a Cuba (aunque la orden ejecutiva imponiendo sanciones a países que envían combustible a la isla permanece en el sitio cibernético oficial de la Casa Blanca) y culpó de los problemas económicos de Cuba al gobierno de la isla.
“Lo único peor que un comunista es un comunista incompetente”, acusó.
Rubio -quien ofreció la sesión informativa en la Casa Blanca sustituyendo a la secretaria de prensa embarazada- dijo que su reunión con el Papa León XIV se había programado hace tiempo y confirmó que “el tema de Cuba” está en la agenda, entre otras cosas.
Ha sido ampliamente reportado aquí que el Vaticano está intentando servir como mediador entre Estados Unidos y Cuba.
“Altos funcionarios cubanos han solicitado al Vaticano presionar a Estados Unidos para aflojar sus sanciones”, reportó hoy el Wall Street Journal.
“El Vaticano, el cual ha trabajado largamente por la distensión entre Estados Unidos y Cuba, también está intentando disuadir al gobierno de Trump de emplear la fuerza militar en Cuba como lo hizo en Venezuela”, informó el rotativo.
Preguntado sobre su reunión con el Papa, Rubio se limitó a decir que el gobierno estadunidense está trabajando con la Iglesia Católica para entregar asistencia humanitaria en Cuba.
Pero subrayó que el gobierno de Trump considera la situación política en la isla como “inaceptable”, sin ofrecer mayores explicaciones.



