Guanajuato, Gto. (18 marzo 2026).- La tristeza por tener que dejar su sueño, las luchas olímpicas orilló a la adolescente “N” a encontrar un refugio en sustancias adictivas. Su entrenadora le dijo por poco más de un año que era pobre, una buscona y una puttia.
Jhanet Arias García hace apenas unas semanas supo que su hija sufrió de discriminación, fue violentada, humillada, denigrada con insultos sexistas.
Desde hace meses la adolescente de 14 años asiste a terapia con un sicólogo quien ha diagnosticado en ella, tristeza, desilusión por haber dejado la disciplina en la que consiguió varios logros como medallas.
A decir de su madre Jhanet Arias desde un inicio su hija fue tratada con discriminación por su condición económica, sin embargo fue hasta ahora que la niña va al sicólogo que pudo enterarse.


