REPORTEROS VETADOS POR TRUMP REGRESAN A LA CASA BLANCA

Nueva York (24 septiembre 2026).- Reporteros de CNN, MS NOW y Político pudieron regresar a hacer sus trabajos en la Casa Blanca el jueves, horas después de que un juez le ordenó al gobierno del presidente Donald Trump levantar la prohibición que había dictado contra los comunicadores.

El juez federal Timothy Kelly bloqueó temporalmente a primera hora de este jueves la medida de Trump de prohibir el acceso de tres medios de comunicación a los terrenos de la Casa Blanca y afirmó que deben recuperar su acceso.

Inicialmente los reporteros no tuvieron acceso, y los medios de comunicación solicitaron en un escrito judicial una audiencia inmediata para abordar su continua prohibición de acceso a los terrenos de la Casa Blanca. Pero después avisaron que sí pudieron regresar.

Este ir y venir es el más reciente en lo que ha sido un enfrentamiento extraordinario entre Trump y la prensa cuya cobertura no le agrada.

El presidente republicano anunció por primera vez el viernes que prohibía el acceso a esos medios, arremetiendo contra lo que calificó de “noticias falsas”, y más tarde argumentó que su cobertura era un riesgo para la seguridad nacional. En una demanda conjunta, los medios señalados alegaron que el veto era una flagrante violación de la Primera Enmienda porque los señalaba por el contenido de su cobertura.

Servicio Secreto prohibió entrada a reporteros de CNN, MS NOW y Político

Horas antes, CNN, MS NOW y Político afirmaron que este jueves la Casa Blanca impidió el acceso a sus periodistas al recinto de la residencia presidencial, a pesar de una decisión judicial que ordenaba que se les permitiera la entrada.

Los tres medios indicaron que el Servicio Secreto impidió la entrada a la residencia presidencial a sus periodistas el jueves a primera hora, saltándose así la decisión de un juez federal, que horas antes ordenó a la Casa Blanca permitirles el acceso a sus instalaciones.

CNN mencionaba varios artículos sobre la guerra de Irán y otro sobre los planes de Trump de construir un búnker militar bajo el proyectado salón de baile del Ala Este de la Casa Blanca que supuestamente «revelaba detalles de construcción ultrasecretos».