Entre un desnudo, arañazos e insultos discuten reforma

se encuera

La discusión de la reforma energética en la Cámara de Diputados entre este miércoles y jueves incluyó algo más que discursos políticos: un desnudo, una visita al hospital, ataques creativos y algunos disfraces.

Alrededor de 60 legisladores comenzaron a poner curules y cadenas en las puertas de entrada y —con la advertencia de que nadie podría entrar o salir— algunos priistas que se encontraban al interior se retiraron a toda prisa del recinto.

«Un grupo de diputadas y diputados de distintos partidos políticos se han arrogado y secuestrado lo que a todos nos pertenece, que es el recinto legislativo. Prácticas como ésas son las que nos tienen aquí. Decisiones arbitrarias, como esas, violentas y que han lastimado a diputadas y a diputados son las que nos tienen aquí», acusó Beltrones, dijo Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Entraron disfrazados a San Lázaro

El cerco de seguridad alrededor del Palacio Legislativo de San Lázaro dificultó el ingreso del personal que labora en el recinto, legisladores incluidos.

Algunos tuvieron que mentir y disfrazarse para poder entrar.

Homero Niño de Rivera, diputado del Partido Acción Nacional (PAN), subió a su cuenta de Twitter una fotografía que lo muestra con un uniforme de policía.

«La entrada a San Lázaro fue vergonzosa. Aquí preparando el operativo para que algunos diputados pudiéramos acceder», escribió.

Otro que mintió sobre su identidad fue Ernesto Núñez, diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quien dijo a los manifestantes que era un médico de la Cámara de Diputados.

«Les tuve que decir que era médico de la Cámara y venía a trabajar, me puse ropa de civil y solo así pude entrar», dijo Núñez a ADNPolítico.com.

Otros diputados entraron por los accesos del Metro, ante la dificultad para llegar en sus autos.

El desnudo en la tribuna

Pasadas las 03:00 horas de este jueves, cuando se llevaba a cabo el debate en lo particular, el diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Antonio García Conejo (medio hermano del coordinador de la bancada, Silvano Aureoles) subió a la tribuna improvisada para presentar una reserva a un artículo transitorio de la reforma:

«¿Qué se han creído ustedes, diputadas y diputados de Acción Nacional (PAN) y del PRI (Partido Revolucionario Institucional), para venir aquí a desobedecer el mandato que se les confirió? Eso se llama traición a la Patria», gritó.

«Así como han despojado a la nación con privatizar Teléfonos de México, así están despojando a la nación…», continuaba el legislador, cuando comenzó a quitarse la ropa.

«No me avergüenza, porque es lo que están haciendo. Quitaron y privatizaron Teléfonos de México y ¿dónde está el beneficio? También Ferrocarriles de México», decía mientras se quitaba los zapatos, la camisa, el pantalón… y al fondo se escuchaban chiflidos de burla.

La pelea de las diputadas

Karen Quiroga, del PRD, tuvo un altercado con Landy Berzunza, del PRI, quien increpaba a los legisladores de izquierda cuando votaban. Incluso, cuando ella expresó su voto, volteó hacia sus opositores y les hizo un gesto ofensivo con el brazo.

Pero el enfrentamiento empezó cuando Quiroga intentó acercarse a la zona donde se presentaban las reservas y Berzunza trató de impedírselo. Entonces hubo empujones y arañazos entre ambas, hasta que la perredista lastimó el ojo izquierdo de su opositora, provocándole una herida.

De inmediato, Berzunza fue trasladada al servicio médico de la Cámara Baja, donde le colocaron un parche, y más tarde acudió a un hospital privado, dijeron diputados del PRI.

Minutos después, desde la tribuna, Quiroga pidió perdón a Berzunza, dijo la perredista, a punto del llanto.

Diputados priistas dijeron que es probable que Berzunza presente cargos judiciales contra Quiroga por el delito de lesiones.

Huevos «para defender México»

Los ataques verbales entre diputados fueron una constante durante la sesión.

Cuando la perredista Claudia Águila usó la tribuna para presentar una reserva, aprovechó para dar un regalo a los diputados que aprobaron la reforma.

«Quiero hacer un obsequio a los diputados del PRI, del PAN, del Panal (Nueva Alianza) y del Verde», dijo, mientras sacaba una bolsa de huevos de sus pertenencias.

«No les van a alcanzar para defender al pueblo de México, pero aquí les dejo unos pocos para que se los repartan», agregó. Luego dejó la bolsa en la mesa donde despachaban el presidente de la mesa directiva, Ricardo Anaya.

De inmediato, el panista tomó la bolsa y la bajó, poniéndola a un lado de su asiento, ante las risas de los diputados de izquierda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.