El peleador checo fue descalificado tras emular la infame acción de Mike Tyson; al intentar huir, los espectadores lo recibieron con golpes y sillas.
BRNO, República Checa – 9 Febrero 2026 .— Lo que debía ser la pelea estelar del evento Clash MMA 15 se convirtió en un caos absoluto. El luchador Pavol Vasko, conocido como «Pali Hari», fue el protagonista de una de las escenas más antideportivas de los últimos años al morder violentamente la oreja de su oponente, Vaclav Mikulasek (apoderado «Baba Jaga»), durante el primer asalto del combate.
El suceso ocurrió el sábado 7 de febrero en la Winning Group Arena. Mientras Mikulasek intentaba ejecutar un derribo contra la jaula, Vasko, en un intento desesperado por defender la posición, hundió sus dientes en la oreja izquierda de su rival. Mikulasek retrocedió de inmediato gritando de dolor, con sangre brotando profusamente de su cabeza, lo que obligó al réferi a detener la pelea y descalificar a Vasko al instante.
La tensión no terminó con la campana. Mientras Mikulasek era atendido en su esquina —donde posteriormente se confirmó que necesitó 28 puntos de sutura—, el público estalló en furia.
Cuando Vasko intentó abandonar la jaula y dirigirse hacia los vestidores, fue emboscado por decenas de aficionados.
Videos virales compartidos por plataformas como Happy Punch muestran a los espectadores lanzando puñetazos, bebidas y hasta sillas contra el peleador. Incluso se registró que una peleadora profesional que se encontraba cerca de la rampa le propinó una patada frontal en el abdomen mientras la seguridad luchaba por sacarlo del recinto.
Este enfrentamiento era una revancha cargada de animosidad, ya que en su primer combate en diciembre pasado, Vasko también fue descalificado por infringir las reglas. Mikulasek compartió imágenes de su herida en su cuenta de Instagram, comparando el dolor con el de «cien dentistas al mismo tiempo» y disculpándose con sus fans por el desenlace del evento.
La promoción Clash MMA, conocida por sus combates de «reglas personalizadas», se encuentra bajo escrutinio por las fallas en la seguridad que permitieron la agresión masiva hacia el peleador tras la descalificación.




