Guanajuato, Gto. (4 de marzo 2025).- Cuando los productos procesados tienen más 4 sellos se debe tener precaución ya que son altos en niveles de azúcar, grasas saturadas o sodio con lo cual existe el riesgo de presentar obesidad y diabetes ya que no tienen niveles nutricionales.
El marco del Día Mundial de la Obesidad, el Sistema DIF Estatal de Guanajuato sigue impulsando estrategias de orientación alimentaria en escuelas primarias públicas, donde especialistas en nutrición promueven entre niñas y niños el consumo de alimentos saludables y el conocimiento del etiquetado frontal como herramienta clave para prevenir el sobrepeso y enfermedades crónicas.
A través de actividades informativas y dinámicas educativas, las y los expertos explican cómo identificar los sellos de advertencia en productos procesados y qué implicaciones tiene el consumo excesivo de azúcares, grasas y sodio.
Estas acciones forman parte de una política preventiva que busca fortalecer hábitos saludables desde la infancia y generar mayor conciencia en la comunidad escolar sobre la importancia de una alimentación equilibrada.
Bajo la visión del presidente del Consejo Consultivo del Sistema DIF Estatal, Juan Carlos Montesinos Carranza, se impulsa la estrategia Superliga de la Salud, una iniciativa que promueve entre estudiantes de escuelas primarias públicas el consumo de alimentos nutritivos y la activación física como herramientas clave para prevenir el sobrepeso.
“El cuidado de la salud de nuestras niñas y niños comienza en casa y se fortalece en la escuela. Desde el Sistema DIF Estatal trabajamos para que cuenten con información clara y herramientas que les permitan tomar decisiones responsables sobre su alimentación, porque prevenir hoy es garantizar un mejor futuro para Guanajuato”, expresó Montesinos Carranza.
Para prevenir el sobrepeso y la obesidad, el Sistema DIF Estatal comparte recomendaciones generales como: Durante los primeros seis meses de vida, los bebés necesitan exclusivamente leche materna; incluir más verduras y frutas frescas en cada comida; consumir diariamente leguminosas como frijoles, lentejas o habas; elegir cereales integrales o de grano entero como tortillas de maíz, avena y arroz así como tubérculos como la papa; consumir menos carne de res y evitar carnes procesadas; evitar alimentos ultra procesados como embutidos, frituras, galletas, pan dulce y cereales azucarados; beber agua natural; realizar actividad física de manera regular como caminar, correr o bailar; disfrutar los alimentos en familia cuando sea posible, fomentando hábitos saludables desde el hogar.




