Grupos criminales aprovechan pandemia para actividades delictivas ante el miedo y necesidad

Las bandas criminales han aprovechado la contingencia sanitaria para trasportar narcóticos en medicamento y material médico; también las situación de necesidad de la población para regalar despensas, y la crisis para lavar dinero, según especialistas en seguridad y crimen organizado.

El periódico El País las mafias europeas, asiáticas y latinoamericanas se han adaptado a la situación por la pandemia del COVID-19, para aplicar sus horizontes en el crimen organizado.

Otros más han aprovechado esta crisis de salud para estafar por internet.

Lo que más preocupa, sin embargo, a los expertos no es el hoy, sino el potencial que tendrán las organizaciones criminales de penetrar en la economía legal justamente por los agujeros que deje la recesión que viene.

“Las redes criminales están adaptando sus operaciones extremadamente rápido al contexto de la covid-19. Lo que no están haciendo es detenerse”, asegura Lucia Bird Ruiz-Benitez de Lugo, analista de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, un grupo de medio millar de expertos.

“Adaptabilidad, flexibilidad y rapidez son sus puntos fuertes. Las fuerzas del orden, a nivel nacional e internacional, tienen que cumplir con un conjunto de reglas y procedimientos a los que claramente no están sujetas las organizaciones criminales. Van a otra velocidad”, admite Marco Musumeci, responsable del área de delincuencia organizada transnacional, infiltraciones criminales en la economía legal y respuestas tecnológicas innovadoras de Unicri, el instituto de la ONU que investiga temas de criminalidad y justicia.

Uno de los ejemplos es el narcotráfico que mueve entre cerca de 400.000 y 600.000 millones de euros al año, según una estimación de 2017 del centro de estudio Global Financial Integrity. El coronavirus ha roto el flujo desde China a los cárteles de México de los químicos necesarios para elaborar metanfetaminas y fentanilo. En marzo, ante la perspectiva de un cierre de fronteras aumentó a toda prisa el volumen de cocaína transportada desde América Latina a Bélgica. Otra parte de la droga está siendo escondida en cargamentos para combatir la expansión del virus: la policía peruana descubrió en marzo un kilogramo de cocaína entre mascarillas destinadas a Hong Kong, y la policía de fronteras británica halló 14 kilogramos de la misma sustancia en material médico que iba a cruzar el canal de la Mancha.

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A pequeña escala, Interpol ha alertado de que las organizaciones delictivas recurren para el trapicheo de droga a servicios de entrega de comida a domicilio.

La principal preocupación entre los expertos no es tanto el hoy como el mañana. Las organizaciones criminales encontrarán en las empresas en dificultades una puerta al lavado de dinero, la recesión global probablemente dé impulso al tráfico de personas en los países más pobres y los favores durante la pandemia (préstamos, distribución de comida o material médico) serán convenientemente facturados más adelante. no dan préstamos sin un motivo.

Musumeci lamenta las “oportunidades de invertir en la economía legal” que la quiebra de empresas va a abrir al crimen organizado. “Imagina que eres un pequeño empresario en dificultades. No tienes acceso al crédito en los bancos. La propia mafia, que tiene informadores, te contacta: ‘Podemos ayudarte, no te preocupes, ya pagarás más adelante, nos gusta estar cerca del pueblo”.

Le da un buen préstamo, pero luego la tasa de interés crece exponencialmente. El empresario dice: ‘Me dijiste que podía pagarte dentro de unos años’ y la respuesta es que necesita el dinero al día siguiente… ‘Y si no, tendrás problemas’. Tras asaltos, intimidaciones o quemar la fachada de la tienda, le proponen: ‘Me gustas, no quiero matarte, dame tu tienda por un euro’ o ‘sigue en la empresa y yo paso a controlar las decisiones y los beneficios’.