Tigres hace campeón al América

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Por errores de concentración, Tigres hizo campeón al América. Llegó el minuto 60 de tiempo corrido y los planes de Ricardo Ferreti se vinieron abajo. También desapareció la deportividad, la dignidad y la final se convirtió en un espectáculo bochornoso. Antonio Mohamed se despide del nido de Coapa como héroe y figura. No es para menos, los goles de Arroyo, de Aguilar y de Peralta han bordado la 12 va corona en el escudo azulcrema.

Un partido hosco en los primeros minutos. América y Tigres fueron muy intensos en la disputa del balón. Los locales empujaban a Tigres contra su marco, los felinos tan sólo alejaban el esférico de su campo con un despeje tras otro. Con más ganas que claridad, las Águilas buscaban igualar el marcador global de la final. Sin embargo, el arquero de Tigres, Nahuel Guzmán, no tuvo que emplearse a fondo durante los primeros minutos; todos los remates se iban desviados de su meta.

Tigres consiguió hiló toques con algo de precisión, pero no era una circulación fluida de balón; aunque sirvió para salir de su campo. Guerrón estuvo bien vigilado. Tan sólo Lugo pudo sacarse algunos rivales de encima, hasta se presagiaba un dominio visitante. Pero en una mala entrega en la salida del balón, Damián Álvarez intentó ceder a Egidio Arévalo, el charrúa se vio superado y ocasionó una descolgada de Arroyo por la izquierda, se deshizo de Hugo Ayala y con un potente disparo superó a Guzmán en el primer palo. La final se empataba al minuto 36, pero el juego continuó igual, una final con más músculo que futbol.

Para el segundo tiempo, Emmanuel Villa entró al campo con la encomienda de ser peligroso y aprovechar las ocasiones de gol. Los norteños inclinaron la balanza a su favor, pero América volvió a castigar a su rival. Una falta (quizá marcada algo tarde) fue ejecutada por Sambueza, Pablo Aguilar se anticipó a su marca y superó a Nahuel Guzmán con un remate bombeado. La final ya le pertenecía al América al minuto 62.

Ferreti mandó a Burbano al terreno de juego, el colombiano debería responder con explosividad, desborde, tiro a gol e incluso el gol. Pero no duró ni 1 minuto en el campo. En un contragolpe, Layún lo superó en velocidad, Burbano era último hombre y sujetó al capitán americanista cuando se enfilaba contra Guzmán, la tarjeta roja salió en automático. Unos minutos después, tocó turno a Damián Álvarez de irse a las regaderas. Esos errores de concentración hicieron que Tigres perdiera la deportividad.

Un hombre más de los felinos dijo adiós: Nahuel Guzmán se excedió en un balón dividido, era una jugada anulada; pero el arquero dejó la pierna arriba, lo suficiente para ganarse la segunda amarilla. 8 contra 11 al 72. Y aunque los minutos restantes serían un trámite, todavía ocurrieron detalles que permanecerán en la memoria futbolística de la liga.

Peralta remató su primer semestre americanista con el gol definitivo al 78, en la celebración Luis Mendoza sería expulsado por una supuesta conducta anti deportiva. Algunas faltas no marcadas calentaron más a jugadores felinos y parecía que el partido se pondría más feo. De a poco, Tigres se resignó, América ya no hizo más sangre y Mohamed se despide de Coapa con su misión cumplida. América es el club con más títulos en el futbol mexicano.

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