Ciudad de México (28 mayo 2026).- Sin admitir errores que pudieran ser usados como armas por sus adversarios, pero consciente de que en “los años y meses anteriores” en el partido se vivieron tiempos de “frivolidad” que “a mí me enoja mucho”, la nueva dirigente de Morena, Ariadna Montiel, advierte de su compromiso con el partido: “poner orden.
“No pensamos que todo está hecho. Una tarea muy importante es la de organizar, vamos avanzando en los comités municipales, hay 12 millones de afiliados. Este es un gran partido, el partido más grande en la historia de México y hay que darle vida y a eso nos vamos a dedicar, entre otras cosas.”
Montiel sabe dónde está parada y justifica algunos de los que se consideran “tumbos” de su partido.
¿Y Rocha Moya?
–Pero ¿y Rocha Moya? Nadie se atreve a meter las manos al fuego por él, nadie habla bien de su gobierno, él se convirtió en el eslabón débil que sirve de pretexto para la intervención, ¿no le parece?
–Nosotros decimos lo que hacemos bien y también estamos reflexivos, o ¿por qué crees que el día que rendí protesta afirmé que no íbamos a permitir corrupción en los gobiernos? Eso es autocrítica y es un planteamiento de lo que vamos a hacer. No a la lamentación, sino a la autocrítica y hacia adelante.
–La corrupción es una losa muy pesada, ¿no?
–Yo creo que hay que dividir las cosas y poner atención en las que sí pasan. A mí me molesta mucho y me enoja toda la frivolidad que podemos haber conocido en años y meses pasados por parte de personas representantes de nuestro movimiento, pero también veo la narrativa de la ultraderecha para golpear a nuestro movimiento y lo que no vamos a permitir y no vamos a aceptar, de ninguna manera, es una narrativa falsa que se apoya en la ultraderecha internacional. No vamos a aceptarlo ni nos vamos a quedar callados, vamos a seguir concientizando al pueblo, informándolo sobre lo que hoy estamos viviendo.
“Ya vimos que se vinieron a instalar los equipos, los estrategas de la derecha que han avanzado en América Latina; entonces no es que señalemos nada más a un país, es que es la ultraderecha internacional con una narrativa que vamos a combatir.
“Nos estamos preparando, organizando para estar donde debemos estar, en el territorio y no desdeñamos la amenaza, si fuera así sólo estaríamos (discutiendo) en las redes. Tendremos una primera etapa de asambleas en defensa de la soberanía en todos los municipios del país y vamos a llevar a los 30 millones de hogares nuestro proyecto para informar lo que está pasando en este momento.
“Al interior, ya lo dijimos, vamos a buscar mejores candidatos, a combatir la corrupción en todos los sentidos. Tenemos que estar a la altura de lo que la gente espera de nosotros. Lo que tengamos que corregir, lo vamos a corregir, sin caer en las trampas mediáticas de la ultraderecha.
“Vamos a poner las cosas en su justa dimensión. Yo creo que la grandeza de nuestro movimiento es su militancia, sus 12 millones de afiliados. Las cosas que se han logrado son muchas, hoy el pueblo de México tiene derechos sociales, tiene fortalecido su salario, su empleo, hay obra pública, hay inversión pública, combatimos las ideas del neoliberalismo en los hechos, demostrando resultados concretos y palpables; redujimos la pobreza por primera vez en la historia. Se han hecho grandes cosas y en ese camino alguien se puede equivocar, pero no vamos a caer en la narrativa de la derecha de que todo es un desastre, porque los logros son muchos.
“Mi postura es clara: no vamos a permitir la corrupción, nuestros candidatos tienen que ser honestos, los vamos a pasar por la prueba del ácido del gabinete de seguridad para que los revisen y si no están bien, vamos a tomar decisiones. Esto es muy serio y la militancia lo debe saber. La presidenta Claudia Sheinbaum decidió que la lucha, también en el terreno electoral contra la corrupción, también debe estar en la ley (la nueva reforma al Poder Judicial) y que todos los candidatos de todos los partidos estén dentro de la ley.”



