Guanajuato, Gto. (15 mayo 2026).- La polémica organización «La Patrulla Espiritual» confirmó oficialmente su llegada al estado de Guanajuato, desatando señalamientos confrontación entre colectivos de derechos humanos y simpatizantes del movimiento religioso.
El grupo, encabezado por «El Chikilín», anunció su participación en una jornada estatal orientada a la regularización de centros de rehabilitación (anexos). Esta se llevará a cabo el próximo 22 de mayo en el municipio de Salamanca.
El motivo de la visita
El liderazgo del movimiento religioso detalló que eligieron territorio guanajuatense debido a los altos índices de inseguridad que impactan directamente a los centros de atención locales.
El grupo busca un acercamiento con el Congreso de Guanajuato para concientizar a los legisladores sobre la falta de apoyos públicos a estos espacios.
Se prevé el despliegue de su característico camión en puntos críticos del estado para detectar e internar a personas con problemas de adicción crónicos, a quienes apodan popularmente como «Tazos Dorados».
Arribo marcado por severas denuncias penales
Colectivos LGBTQ+ de la entidad alzaron la voz de alerta tras revelarse que la Fiscalía General del Estado de Baja California mantiene abierta la carpeta de investigación NUC 2026-14466 en contra del grupo, cuando una persona en situación de calle fue levantada por la Patrulla Espitual.
Autoridades ministeriales confirmaron que forzar a personas a subir a vehículos e internarlas sin consentimiento constituye un delito grave, sin importar las «buenas intenciones».
Prácticas de ECOSIG (Terapias de Conversión): Organizaciones civiles denuncian abusos físicos y psicológicos tras el reciente caso viral de Karime, una mujer trans que fue rapada y obligada a vestirse de varón dentro de sus instalaciones.
Mientras familiares de personas con adicciones defienden que el esquema cristiano de la patrulla ofrece «becas de rehabilitación gratuitas» que el gobierno no provee, defensores de derechos humanos en Guanajuato exigen que la Fiscalía local vigile estrechamente sus operativos para evitar «levantones» ilegales disfrazados de rescate espiritual en las calles del estado.





