Voladores de Papantla un atractivo de la Feria de León

Juan de León San Martín, supo desde los 10 años que sería “hombre pájaro”, como sus ancestros, sería volador de Papantla.

Las alturas le daban un poco de nervios, aunque inició sus prácticas trepando a un árbol conocido como palo volador.

Hago lo que me gusta, lo que hicieron mis abuelos, mi padre, mis antepasados, para que siga la tradición”, comentó.

Refirió que el único requisito llevar sangre Totonaca, la edad no importa, sin embargo es lo más común que se inicie a practicar cuando se es niño.

FERIA

El grupo de indígenas totonacas se presenta en la Feria de León donde el ritual sorprende a quien lo ve, por el valor de los veracruzanos.

TRADICIÓN

El ritual que se realizaba en honor a los dioses y con ello atraer a la lluvia. En Papantla a fin de prevalecer la tradición se promueve la carrera, donde jóvenes interesados estudian y practican por un año el vuelo.

Los hombres llegan con la cabeza baja hasta el palo y comienzan a escalar hasta la cima, mientras el público permanece callado, algunos temerosos ante la hazaña, de la cual muchos

sentirán admiración y otros nauseas por las vueltas.

Al llegar a la cima, uno de ellos toca la flauta y baila en el área que comprende la torre, en tanto los otros tocan un pequeño tambor.

Los cuatro hombres representan los puntos cardinales, los cuales colgados de un sólo pie o la cintura descienden del palo de 30 metros de altura en 13 vueltas, ante el asombro de aquellos que los contemplan.

Los cuatro hombres pájaro llegan a la tierra y saludan, todos aplauden por la hazaña emprendida.

ARTESANÍAS

El grupo de indígenas al término del acto, ofrecen sus artesanías a los asistentes, se trata de voladores de Papantla realizados de madera en tamaño de miniatura, a fin de ayudarse en su economía.

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