SER POPULAR “Dale like y te publico”

Compartir...

Captura de pantalla 2014-06-03 a las 14.07.11

Esta vez escribo pensando en mi hija adolescente, la cual tiene 14 años y quiere ser popular como muchas de las jovencitas de su edad.

El sueño de todo/a adolescente es ser el o la más popular del colegio, y es que ser popular en la adolescencia es un pase automático al triunfo, asiéndose acreedor/a a invitaciones para fiestas y sobre todo a estar rodeado/a de un selecto grupo de amigos, (as). Si tienes un/a adolescente en casa, seguro que te parece familiar esta situación, sigue leyendo porque en seguida descubrirás porqué es tan importante para un adolescente ser popular.

Solo basta hacer un poco de memoria para que recordemos cómo fue nuestra adolescencia, quizás aún tengamos en nuestra mente esas tardes en el patio de la escuela, en las que deseábamos encajar con los amigos, (as). Debemos siempre como papás o mamás  tratar de ponernos en el lugar de nuestro hijo o hija, ya que solo de esta manera podremos llegar a comprenderle y ayudarle.

Razones por las que un adolescente desea ser popular

Los y las adolescentes desean ser populares pues creen que de esa manera reafirmaran su seguridad. Cuando nuestros hijos o hijas van creciendo se van siendo inseguros (as) de su cuerpo y de la forma en la que se perciben, una manera de erradicar esto es, el sentirse aceptado por otras personas, es ahí donde comienza el querer ser popular.

¿Qué define que un adolescente sea popular?

La buena ropa, aparatos electrónicos del momento, cuerpo atlético y estilizado, estar al día con los chismes, aparentar mucha seguridad, y por supuesto el tener un montón de amigos. Este tipo de adolescente es el que todos (as) desean llegar a ser, quieren vestirse como él o ella, y sobre todo desean formar parte de su selecto grupo de amigos y amigas.

Por supuesto, para todos/as nuestros/as adolescentes es un gran problema el querer parecerse al más popular, ya que en esa etapa de su vida no entienden que lo más importante no es parecernos a otros, si no ser originales, en una palabra aceptarnos como somos.

El costo de ser popular en la adolescencia

Ser popular en la adolescencia no es tan sencillo, ya que aquél que llegue a serlo deberá de cumplir y satisfacer a muchas personas, cumpliendo siempre el estatus de ser popular. Esto puede llegar a ser desgastante para nuestro adolescente, ya que tendrá que restringir sus amistades, y muchas veces hasta renunciar a quién realmente es.

Cómo podemos ayudar a nuestro hijo o hija

Si nuestro hijo  o hija piensa que ser popular es lo máximo, entonces debemos de actuar. Durante la adolescencia es muy probable que nuestros hijos se vuelvan rebeldes y quizás no quieran escuchar lo que les decimos sin embargo, debemos procurar decirle que lo queremos y apreciamos por lo que él es, por su manera de pensar y porque es un ser único y especial. Debemos reafirmar su autoestima y confianza y una buena manera de hacerlo entender que lo queremos.

Fomentar las buenas amistades

Los y las adolescentes populares suelen estar rodeados de personas y a la vez estar totalmente solos, fomenta en tus hijos/as relaciones de amistad sanas, donde les aprecien por lo que son y no por lo que viste, o el número de amigos que frecuenta. Reafirma en ellos la seguridad y la autoconfianza, recuérdales a tus hijos e hijas que lo importante no es ser popular, ni cuantos amigos tienes, si no saber quién eres en realidad y contar con amigos que de verdad lo aprecien.

Tener 5,000 amigos en el face que no conoces, o que los encuentras en la calle y no sabes quienes son no te hace popular, lo que te hace popular es el respeto, cariño, amor y amistad sincera y honesta que ofreces en tu vida diaria.

La ropa de marca es solo para el comercial y para que ganen dinero las grandes empresas, lo que te viste es tu personalidad.

Desde Grupo Unido de Madres Solteras, animamos a las y los jóvenes a que se popularicen mediante sus acciones de colaboración social  y conminamos a madres y padres a que nos volvamos populares con nuestras hijas e hijos mediante el ejemplo de vida honesta.

 


Compartir...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *